viernes, 23 de julio de 2010

Una Mujer con suerte, en ECUADOR


Cuando su hermano le dijo que le iba a escribir un monólogo, Ruddy Rodríguez le puso muchas excusas para no ser ella quien lo llevara al escenario. Al final, terminó aceptándolo y luego de diez años de representarlo, dice que ha sido una gran experiencia porque le ha permitido crecer más en las tablas y tener mucho contacto con el público, que es lo que más le gusta.
La actriz venezolana llegó el miércoles pasado a Guayaquil, para presentar hoy y mañana en el teatro Fedenador, Una mujer con suerte, escrito y dirigido por Romano Rodríguez.Llegó acompañada de Jorgita Rodríguez, productora del monólogo, y de quien dice que cuenta en Venezuela con un amplio recorrido en montajes teatrales.

Ruddy señala que está fascinada con su monólogo porque en él están representados los hombres y las mujeres, y le permite un gran desplazamiento en el escenario.

Hago un trabajo corporal, de voces muy chévere que la gente no ha tenido la oportunidad de verme en televisión. Es la única ocasión en la que el público me puede ver como artista integral, de que me conozca más allá de las telenovelas”, anota con entusiasmo la también ex reina de belleza.
Respecto al nombre, Una mujer con suerte, dice que se lo escogió porque cree que hay que tener suerte para sobrevivir en esta vida. “El hecho de tener salud, de estar viva ya es bastante”.
En Una mujer con suerte, una mezcla de drama y humor, Rodríguez encarna a Joanel, una exitosa, inteligente y muy atractiva mujer que debe decidir qué hacer con el esperma de su marido, en un momento crucial y trascendental de su vida.

A Joanel la belleza le ha ocasionado inconvenientes, uno de ellos el que muchos hombres consideran que el ser bella es sinónimo de poca inteligencia. Algo que también le ha ocurrido y le molesta mucho a Ruddy.
Algunas personas sienten que la belleza es sinónimo de estupidez. Yo siempre he tenido la lucha de hacer ver que la belleza tiene que ir acompañada de talento. Creo que está bien una buena fachada, pero también qué más puede haber detrás de ella”, anota la actriz.
Asegura que con Joanel muchas personas del público se sienten identificadas, y que en cada representación este se involucra, se hace parte del monólogo. “Me preguntan algo y yo respondo, hago un comentario de eso. Siempre hay algo nuevo en cada presentación, esta no siempre puede durar lo mismo”, anota Rodríguez.
Desde que empezó a representar Una mujer con suerte, se ha dado tiempo para entre la grabación de las telenovelas, llevarlo al escenario. Es así que antes de empezar a grabar su último trabajo en Colombia Salvador de mujeres, ya había terminado una larga gira teatral por Venezuela. Ahora retoma nuevamente el monólogo con la visita a Ecuador.
Hemos estado en Panamá, Argentina, Colombia y ahora en Ecuador, donde estamos en conversaciones para llevarlo en octubre a Cuenca”, dice. Agrega que en su país siempre lo presenta en las ciudades principales y después en las del interior, pero que ahora están más enfocados a hacerlo internacionalmente.
Rodríguez que está radicada en Venezuela y Colombia, donde ha realizado varias novelas, entre ellas La ex y Cómplices, dice que le ha ido muy bien con su película Venezzia, porque hasta la fecha ha cosechado once premios. Tiene esperanzas de traerla a Ecuador. “Sé que Ecuavisa va a tener que ver mucho en eso, estamos en conversaciones”, anota la actriz.

Entre sus recientes actividades, aparte del monólogo, Rodríguez acaba de inaugurar un spa, que forma parte de su nueva línea Ruddy Rodríguez Style, que también incluirá peluquerías.

Esta nueva empresa reemplaza a su línea de belleza, que debió dejar debido a asuntos de importación de las materias primas.
ElUniverso.com

1 comentario:

VICTOR CASTELLANOS dijo...

hola corazon, de parte de un colega colombiano,