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domingo, 2 de diciembre de 2012

Una Mujer con suerte en Cartagena!


La actriz, modelo, ex reina de belleza y empresaria, Ruddy Rodríguez, está de visita en Cartagena en donde demostrará, por primera vez, ante el público cartagenero, toda su energía y amor que le imprime a lo que ella ha denominado su otra pasión: El teatro.
“El teatro es mi vida,¡ yo vengo del teatro! no podría vivir sin el… yo soy la única reina de belleza que primero fue actriz, más que cualquier otra cosa teatro es como la base para todo”, dijo la artista.
Un monólogo escrito por su hermano Romano dará a conocer la historia de una mujer en varios aspectos de su vida. “Jenel, como se llama el personaje, tiene muchas cosas de todas las mujeres, pero también del amigo, del pana, se identifica con muchos hombres y muchas mujeres”, dijo la venezolana quien afirma también, al preguntarle cuál sería el tema central de la obra,  que se referirá a que “¡Yo no sé qué hacer con el semen de mi marido, no sé si meterlo, botarlo o guardarlo pero estoy en eso, sigo pensando!”.

“Una mujer con suerte”
“Mi hermano fue el que escribió el monólogo le puso el nombre porque él dice que soy una mujer bendecida.. aunque algunas cosas me ha costado mucho y otras aún no las he alcanzado, pero igual uno tiene que tener ese espíritu guerrero en la vida… de verdad he sido muy afortunada, yo me rio de todo hasta de lo que no debo reírme… tengo que sonreírle a la vida”, expresa.

¿En qué más anda Ruddy Rodriguez?
Contrajo matrimonio hace un año con el colombiano Juan Rafael Restrepo, pero esto no le ha impedido seguir en la televisión, el cine y el teatro y aunque en Colombia su presencia en la pantalla chica se ha visto disminuída en los últimos meses, la actriz afirma que no se ha distanciado de ella. “A mí me encanta la televisión. He grabado cosas en Colombia pero no se han visto en Colombia si no a nivel internacional.
Por otro lado, Ruddy terminó de grabar una película “La casa del fin de los tiempos” hace 4 meses, que sería la primera película venezolana de terror en la que personifica a una mujer que pasa de los 40 años a los 80 lo que, en palabras de ella “se convirtió en un trabajo corporal muy grande”.
Por otro lado, y en su labor de empresaria, Rodríguez abrirá varios Spa y peluquerías en Venezuela. Todos llevarán su nombre.
Fuente: ElUniversal.com.co

lunes, 1 de octubre de 2012

La tragicomedia de UNA MUJER CON SUERTE.


La empresaria y reconocida actriz Ruddy Rodríguez conquistó el pasado fin de semana el escenario del auditorio Magdalena Seijas de López de la UPEL-IPB, lugar en el que la eterna Niña Bonita de Venezuela desnudó el monólogo Una mujer con suerte, original de Romano Rodríguez, hermano de la artista. Ante la masiva presencia de damas, Ruddy encarnó a lo largo de una hora a Joanel, una mujer emprendedora y con suerte.
El monólogo, cargado de humor, ironía, drama, poesía, sensibilidad y cotidianidad dejó al descubierto una situación que hoy día podría resultar común.
Y es que la experiencia de Joanel podría ser la vida de cualquier mujer, de la amiga, la vecina, la prima o la hermana. De aquella mujer que se crió en un hogar con valores, con sus padres y hermanos, de la niña y la adolescente que salió adelante con sacrificios hasta convertirse en una profesional exitosa, proactiva, inteligente y bella.

Joanel es esa mujer auténtica que se traza una meta tras otra para ir por ellas en forma lineal y sin desviarse de sus objetivos. La que estudia y se prepara para luego obtener un buen puesto de trabajo y, finalmente contraer matrimonio. Sobre todo, Ruddy nos expone a esa mujer que siempre tiene a sus padres presente. En este peculiar monólogo quedaron al descubierto esas inquietudes que las mujeres comparten con sus amigas y aparentes amistades, las vivencias con el novio de turno y por ende, las dudas que asaltan a las damas mientras esperan que el hombre de su vida aparezca o sencillamente se digne a pedirle matrimonio.
En Una mujer con suerte nos encontramos con circunstancias impecablemente sazonadas por el nivel histriónico de Rodríguez, quien realizó varios cambios de vestuario a lo largo de la velada para hacer ver a la mujer que desempeña varios roles. La hija, la esposa, la amiga, la que dedica horas de su vida al gimnasio, la profesional, la novia, la solterona, la estudiosa, la sensible, la guerrera, la esposa... sobre todo a la mujer que aplaza el hecho de ser madre hasta que se suscita una situación que pocas advierten, como por ejemplo, el paso del tiempo y escenarios inesperados como en el caso de Joanel, que tras lograr todo en su vida, se casó pero esperó demasiado para concebir. De pronto, el destino le arrancó al marido en un accidente aéreo. “... Y cómo hago si el gusanito de ser madre me picó tarde”, exclamó la viuda que debía decidir qué hacer con el esperma congelado de su esposo y las peticiones de una suegra anhelante de un nieto.

Solteras a hacerse  propaganda
Ruddy compartió e interactuó con el público reiteradamente. Lo involucró recurrentemente en sus reflexiones. Incluso invitó a las solteras a acompañarla, aprovechando la ocasión para bailar con ellas y lanzarles un ramo, exclamando que el único consejo que les da a las solteras es que se hagan propaganda. “¡Hay que mostrarse, no se preocupen que el hombre correcto las descubrirá en su momento!”.

“El teatro venezolano vive un buen momento”
Horas antes de subir al escenario del auditorio Magdalena Seijas de la UPEL, Ruddy Rodríguez se encontró con los medios de comunicación para conversar sobre su actualidad y las satisfacciones que le ha generado la actuación, especialmente el teatro.
Sin poses y con un acento que fácilmente nos hace recordar que desde hace cuatro años se encuentra radicada en Colombia, la reconocida actriz y empresaria accedió a hablar, incluso, de aquel amargo momento en el que la vincularon sentimentalmente con el Presidente Chávez.
-Una mujer con suerte no es un monólogo “sólo para ellas”, ¿por qué engancha al público masculino?
-Porque se sienten identificados y además mueren de risa al verme haciendo el papel de hombre, porque hago de galán, de compañero de trabajo, de poeta y hasta de motorizado.
-¿En qué se parece Ruddy a Joanel?
-En lo luchadora. Porque busca todo lo que quiere que le pase en la vida, se labra su propio destino. La gente siempre me pregunta qué me mantiene, y más allá de los ejercicios es que mi filosofía no me permite complicarme la vida. Hay gente que se hace pesada y se carcome por la envidia y por el deseo de hacer mal al prójimo. Yo he pasado por cosas malas, al igual que todo el mundo, y he salido airosa.
-¿Cuál ha sido la decisión más difícil de tomar en su vida?
-Alejarme de mi familia y también postergar la maternidad. Justo ahora estamos practicando, en tratamientos con la medicina y la ciencia para ser madre y seguir trabajando, porque la maternidad no es una enfermedad.
-¿Tiene nuevas propuestas actorales?
-Tenía algo para hacer una telenovela, pero la tuve que rechazar porque no puedo estar ocho meses más acá en Venezuela, es mucho tiempo lejos de mi marido.
-¿Cómo ve la producción dramática hecha en Venezuela?
-Lamentablemente, perdimos el reinado, pero es como México y Brasil que también tuvieron reinado, ahora lo tiene Colombia, con todo el séquito de príncipes y princesitas.
-¿Qué nos falta?
-Apostar a textos más sensibles, más cotidianos, más de nuestra problemática pero sin ser tan dramáticos. A la tragedia hay que meterle comedia porque sino nadie se la aguanta. También hay que apostar más a exteriores que estudios, antes no teníamos control remoto pero ahora la gente cambia de canal si no le muestras algo bien hecho.
-Ha dicho que el cierre de un canal que dejó a muchas personas sin trabajo, hizo que renaciera el teatro en sus diferentes formatos, ¿las tablas venezolanas están en un buen momento?
-Sí. Estamos en un muy buen momento para el teatro, al igual que para el cine venezolano
-¿Es cierto que lloró cuando se enteró de los rumores que la vinculaban sentimentalmente con el Presidente de Venezuela?
(Risas…) Como pasó hace tiempo ya lo puedo decir: Yo pasé por toda la escala tonal de emociones: impotencia, rabia, angustia, lloradera, hasta que dije “ya, yo sé quién soy”.

ElImpulso.com

viernes, 10 de agosto de 2012

Una mujer con suerte en Venezuela y Colombia!


Una mujer con suerte es un monólogo escrito por el dramaturgo Romano Rodríguez, protagonizado por Ruddy Rodríguez, que tiene más de diez años presentándose en el país y aún continúa vigente. La actriz venezolana estará en Venezuela desde el 14 y hasta el 16 de septiembre para presentarse en Caracas y del 20 al 23 de septiembre en una corta gira nacional. También están pautadas presentaciones de este montaje en Colombia (Bucaramanga, Cartagena, Bogotá) y en Ecuador (Cuenca y Quito).

La pieza teatral cuenta la historia de Joanel, una mujer exitosa, atractiva, brillante y llena de cualidades que vive un momento trascendental en su vida. Entonces, tendrá que tomar decisiones para poder obtener una nueva oportunidad.

Joanel es algo más que caderas y caballeros. Es “la hija preferida del rey de los vikingos”. Ser atractiva le ha creado una serie de inconvenientes: los ataques del marido de su mejor amiga, las disfrazadas buenas intenciones del amigo de su ex esposo y una “agarrada” en medio de la calle, delante del público callejero y morboso.

Sin embargo ella refleja lo que algunos llaman suerte: tener todo lo que aspiran en la vida y lograr lo que se propone. Y la suerte de Joanel lo abarca todo: una holgada posición económica, un excelente trabajo, una boda de película, la admiración de la gente y un gran marido, muy previsivo. Tan previsivo que antes de morir decidió guardar su esperma en la nevera, por cualquier eventualidad. La protagonista de la historia deberá decidir qué hacer con esos genes. Y ahí empezarán sus dudas.

FUNCIONES:

Bucaramanga. Jueves 6 de septiembre, a las 8:00 pm.Auditorio Luis A. Calvo. Puntos de venta: Almacén Leo. Más información: teléfonos 647-2572, (312) 584-7066 y (300) 556-5646.

Caracas. Del 14 al 16 de septiembre, viernes y sábado a las 8:00 pm y domingo a las 6:00 pm. Sala experimental de BOD-Corp Banca Centro Cultural, La Castellana. Puntos de venta: www.ticketmundo.com. Más información: www.vayaalteatro.com.

sábado, 21 de mayo de 2011

Ruddy Rodríguez es Laura en 'Ella en mi cabeza'

La actriz venezolana se presenta en el Teatro Nacional Fanny Mickey (Colombia) en compañía de Marcelo Dos Santos y Ernesto Calzadilla, en una obra surrealista que nadie se puede perder. Amores, culpas, pecados y mucho humor negro son los ingredientes de esta puesta en escena que llega desde Argentina. Caracoltv.com estuvo con ella y le preguntó sobre este nuevo reto actoral.

sábado, 7 de mayo de 2011

En el reino de la madurez

Pepa y Penélope la acompañaron durante casi toda la vida. Hace un par de años la abandonaron y se fueron, al parecer, sin rumbo fijo. Ruddy Rodríguez no las extraña pero sí recuerda todas esas empasteladas de maquillaje de las que fue víctima por culpa de estas dos manchas que gobernaron hasta hace muy poco sus pómulos. En Miss Venezuela, en donde fue la señorita Anzoátegui, poca conciencia tenía de sus atributos y por eso le pasó de todo en el certamen. Besó el suelo mientras desfilaba, el tigre del Circo de los Hermanos Gasca se quiso quedar con su vestido y sólo logró rasgarlo con su garra, una de sus compañeras le quiso quitar la corona de la cabeza porque a ella ya se la habían prometido; y otra, simplemente, le declaró su amor. “A mí no me gustan las mujeres, pero gracias por tu cariño”, fue lo único que atinó a decir frente a semejante confesión.

En lo que ella misma denomina como sus 23 segundos de gloria como chica James Bond al lado del poco recordado Timothy Dalton, también tenía el respaldo de sus manchas secuaces. Ruddy Rodríguez sospecha que aparecieron gracias a dos escenarios: las horas dedicadas al baloncesto en donde, además, conoció a su primer novio, y la natación, única afición que le podían pagar sus padres porque su verdadera inclinación era la danza clásica.

“A mí hay una corona que nadie me ha podido quitar: yo fui primero actriz y luego Miss Venezuela”, dice para recordar que comenzó en el grupo de teatro Rajatabla y después de su incursión en el mundo ajeno de los desfiles, los jurados y las chaperonas, apareció en la novela Niña bonita, su inolvidable debut.

A Colombia llegó en los años 80 como protagonista de la serie Nicolasa y Bernardina, Las Ibáñez. Allí aprendió que un actor con apuntador podría convertirse en un simple loro con habilidad para repetir y repetir. A ella aquello de imitar le quedaba como un traje sobre medidas. A eso se había dedicado a la espalda de su mamá, una italiana de ojos verdes que nunca perdió el acento y a quien le copió más de un dicho. Sin embargo, Ruddy Rodríguez está sobre el planeta para mucho más que imitar. A su favor siempre ha tenido la condición para asumir posturas corporales ajenas, una voz con características de camaleón y una disposición única para emprender proyectos y arriesgarse a hacer algo distinto.

Cuando no estaban en boga los calendarios, se aventuró a hacer uno y con más pena que agrado posó para las fotos que en ese entonces eran mucho menos retocadas que en la actualidad. “Odio la vulgaridad y no me gusta exponer mi cuerpo de esa manera. Antes pensaba que sería incapaz de empelotarme y ahora ratifico ese pensamiento”, comenta la venezolana, que se lanzó a la conquista internacional con un papel de reparto en la serie española Brigada central, protagonizada por Margarita Rosa de Francisco. Allí un director le dijo que su apellido era muy difícil de pronunciar y que debería aprovechar su ancestro italiano y adoptar el apellido materno, De Lucía. A esta propuesta indecente, ella contestó con un categórico “no”, como forma de respeto al público latino que ya estaba relacionado con su nombre.
Después de esta participación, Ruddy Rodríguez ha protagonizado novelas como Pasiones secretas, Agua marina, El inútil, Cómplices, entre muchas otras. “Rubiela, a quien le decían Rubiola, ha sido uno de los personajes más acertados porque logramos que no la vieran como una bruja porque se debatía entre los dos amores. Víctor Mallarino desde el comienzo me dijo: ‘Yo me voy a quedar con Rubiela’ y yo le decía: ‘Imposible, la novela se llama El inútil y lo lógico es que Rubiela se quede con el protagonista’. Al final, Mallarino tenía razón”, dice la actriz, quien disfruta ahora el hecho de actuar en historias para adultos y no para adolescentes.

Por eso participa en la pieza teatral Ella en mi cabeza, de Óscar Martínez, en la que interpreta a Laura, una suerte de aparición que pasa con facilidad de ser una dictadora a una actriz española de porno. Ruddy Rodríguez nunca había hecho teatro en Colombia, aunque tiene un monólogo desde hace 10 años con el que ha viajado por América Latina, y decidió aceptar la oferta por darse el lujo de decir: “Yo estuve también en las tablas”.


En este momento la actriz se prepara para protagonizar No te olvides, una novela para la que está tomando clases de cumbia porque siempre le ha gustado exigirse al máximo. “Toca así porque puedo vivir del cuerpo, no tengo tiempo para eso. Cuanto más uno se mira, se notan más las arrugas. Prefiero que los años vayan pasando con mucha dignidad. A mí no me ha pegado duro ninguna edad, ni los 20, ni los 30, ni los 40”, asegura sonriente sin recodar que algún día existieron Pepa y Penélope.

FUENTE : /
Elespectador.com

martes, 26 de abril de 2011

Ella en mi cabeza

Todos los pecados, aciertos y desaciertos, celos, amores, culpas y demás contradicciones de un matrimonio en la sociedad actual, llegan a las tablas con “Ella en mi cabeza”, la próxima obra a estrenarse en el Teatro Nacional Fanny Mikey. Protagonizada por Marcelo Dos Santos, Ernesto Calzadilla y Ruddy Rodríguez, bajo la dirección de Jorge Cao, esta exitosa pieza argentina llega a nuestro país en una versión de la fundación colombiana Arte & Friends. Con música original, una estética surrealista y mucho humor negro, nos cuenta la esquizofrénica historia de un hombre enfrascado en un conflicto imaginario con su esposa.

Una obra desopilantemente absurda y divertida que empezará funciones el miércoles 20 de abril. Mezclando la realidad y la imaginación, Adrian nos introduce en situaciones simpáticas, dramáticas y ocasionalmente patéticas. Así, pasamos del dormitorio matrimonial a un tribunal, de un campo de golf a un ring de boxeo o de un pic-nic al más placentero espacio celestial. Y allí, Laura aparece y desaparece como un ser etéreo, como alegre ama de casa, como despampanante estrella de varieté, estricta general del ejército y hasta convertida en una vertical institutriz. Un inquietante laberinto de emociones que podría desembocar en un triángulo pasional.Bajo la dirección de Jorge Cao, este montaje le apuesta a un estilo surrealista, con un cielo que lo envuelve todo, donde sobresale una cama serruchada a la mitad, un columpio, dos sillas y una ventana. Producida por la Fundación Arte & Friends, liderada por Marcelo Dos Santos, esta versión colombiana cuenta con el diseño de escenografía de Henry Alarcón, el diseño de luces de Humberto Hernández, el diseño de vestuario de Marlene Carvajal, con realización de Luz Marina Sarmiento y Eugenia Díaz, además de la asistencia de dirección de Ericson Bernal y Luisa Castañeda.

Ruddy Rodriguez como 'Laura' "Es la primera vez que yo estoy en la cabeza de alguien pero de una manera un poco insistente, un poco loquita.Soy como la piedra en el zapato del pobre Adrián, que durante toda la obra va desarrollando y va contando todos los achaques que siente por este personaje de Laura, que es interpretado por mi. El reto más grande haciendo esta obra, es hacer el ridículo.A mi me da mucho 'oso'. Con la parte del traje rojo me burlo de las novelas, porque cuando lloro, soy la propia latina. Quise meter en una licuadora un poco de "actriz española, tu sabes, un poco caliente (con acento)", y un poco de mexicanada, asi como varias personas en una. Jorge me decía 'quiero el traje rojo, y asi con un escote' y yo le decía 'ay señor!' porque ¡a mi me da pena! ¡A un actor no debería darle pena ninguna cosa, pero a mí, todavía me da! ¡Paso por un montón de emociones! A mis compañeros les gusta el traje rojo. Creo que les recuerda a Jessica Rabbit. Al director le gusta el estilo de Rita Hayworth pero un poco ridiculizado. Ese es el punto de vista de Adrián, no de Laura. Es lo que el cree que ella es. Por eso en varias entradas y salidas, se ven personas diferentes, entra un institutriz, una esposa, una vedette, hasta volverlo loco, y es que asi empieza la obra: 'esa mujer me va a acabar'. Yo creo que nadie acaba a nadie, uno se deja acabar, le gusta que lo acaben. Al final uno decide lo que quiere ser."

Marcelo Dos Santos es 'Adrián' "El mayor reto al hacer la obra fue la cantidad de verbos que hay. La velocidad, pasar de una ventana a otra muy rápidamente en estados emocionales bastante dispares, como un paranoico esquizofrénico, con todo ese lenguaje corporal en la puesta surrealista que propuso Jorge. Eso es un gran desafío, pero Jorge es un gran director y nos ayuda mucho con eso".

Jorge Cao es el director de la obra "Lo más difícil fue decidir hacer esa obra. Cuando la leí, no entendí qué podía decir Jorge Cao a la manera de hacer teatro de Jorge Cao. Me costó como dos meses de estudio y de análisis, para poder decir 'encontré cómo hacerlo'.Esta va a ser nuestra carta de presentación, nos estamos presentando como proyecto. El equipo que está en el escenario hace parte Arts & Friends, una compañía de teatro, música y espectáculos. Algunas de las obras que yo he dirigido en los últimos años también están dentro de este proyecto. Para el segundo semestre hay otra obra donde vamos a mezclar actores de todo el continente, gente que trabaja en Colombia, y estrellas de televisión que ustedes conocen: peruanos, argentinos quehan hecho teatro van a estar con nosotros y por supuesto los grandes actores colombianos.

Fuente: EsBogota.com

miércoles, 20 de abril de 2011

Una mujer capaz de hacerle perder la cabeza a cualquiera

Cálida, dulce, un fino caramelo relleno de miel, como esos bombones en empaque de lujo que decoran las vidrieras de los aeropuertos europeos, así es Ruddy Rodríguez, la flamante actriz colombo-venezolana radicada en Colombia desde hace tres años, quien hace su debut teatral en nuestro país con una explosiva, cáustica y no menos divertida obra, ‘Ella en mi cabeza’, original del dramaturgo argentino Óscar Martínez, con la participación de Marcelo Dos Santos, Ernesto Calzadilla, y dirigida por Jorge Cao.
En esta puesta en escena, que estrena hoy el Teatro Nacional, Ruddy interpreta a Laura, víctima de la obsesión de un hombre que la ama con la misma intensidad que la odia, al punto que se ve obligado a contratar un terapéuta de cabecera para luchar contra los demonios de los celos, la angustia y la inseguridad.
Ruddy, con una experiencia de veinte años en el terreno actoral, es el eje central de este melodrama surrealista que compromete a cualquier espectador, y que propone una reflexión sobre uno de los temas más polémicos y controvertidos de la actualidad: el de las pasiones llevadas al extremo, en la mayoría de casos, que derivan en episodios fatales.
Rodríguez, pareja del rejoneador colombiano Juan Rafael Restrepo desde hace 5 años, atendió al llamado de nuestro interrogatorio habitual.

- ¿Qué puede hacer que un hombre pierda la cabe

za por una mujer?

“Yo creo que un hombre siempre desea una gata, una buena ama de casa, una monja, pero también una tigresa: de ahí puede salir la mujer perfecta”.

- De todo lo que me acabas de nombrar, ¿qué tienes tú?

“Yo soy una mezcla de tigresa, gatita y chef internacional: porque conmigo el amor entra por el estómago”.

- ¿A cuántos hombres les has hecho perder la cabeza?

“No tengo una lista, me imagino que algunos sí han perdido la cabeza por mí”.

- ¿Pero eres consciente de que te has convertido en una obsesión rayana en lo fatal?

“El día que me convierta en una obsesión fatal, huyo por la derecha”.

- ¿También por eso de los cachos?

“Con los cuernos, sólo toros... ¡Y olé!”.

- ¿Cómo es Laura, la mujer que está en la cabeza de Adrián (Marcelo Dos Santos) en esta puesta en escena?

“Laura es una combinación de gata, de mujer tranquila, de enamorada, de peleona, pero también de jodona”.

- ¿Y por qué se le convierte en un dolor de cabeza a su marido?

“Porque él se la imagina de muchas maneras en su cabeza, pero es el punto de vista de él, no ella”.

- Peligrosa la cosa, por ese tipo de obsesiones están repletos los prontuarios judiciales que abundan en la crónica roja.

“Justamente, porque hay amores que matan cuando la gente se imagina vainas que no son”.

- ¿A esa enfermedad cómo se le llama?

“Inseguridad: no saber lo que eres y no saber lo que tienes”.

- ¿Sí será cierto que el matrimonio mata la pasión?

“No, yo pienso que para que la pasión no se acabe, uno debe hacer uso de ese polvo mágico que condimenta y nutre la relación todos los días. Y jugar a todos estos personajes dentro de la casa: la monja, la recatada, la gatita. El que juega siempre en casa nunca ve pa’fuera”.

- ¿A ti te ha tocado sobreactuarte en el amor?

“No sobreactuarme, pero sí reiventarme personajes para tener viva la llama”.

- Alguna vez hiciste ‘Amas de casa desesperadas’, para recordar, doña Eugenia de Koopel. ¿Te has imaginado en ese rol en la vida real?

“No, ni de fundas, esa vieja es muy mamona. Dímelo a mí que yo la interpretaba y no la soportaba. Ruddy es práctica: la casa en 15 minutos y la comida en 20”.

- ¿Y para lo demás?

“Para lo demás, para lo íntimo, necesito mucho más tiempo: conmigo la cosa es lenta, pero segura”.

- ¿Qué promedio?

“Es que no se trata de una contrarreloj, pero menos de 40 minutos no se hace nada. Se suda, sí, es apenas lógico, pero no es una maratón”.

- Las mujeres del Caribe tienen su propia magia para seducir y atrapar a un hombre ¿Cómo es la tuya?

“Estoy convencida de que es la manera de caminar y de sonreír. Después que me vean lo que quieran...”.

- ¿Eres consciente de que estás en la mejor edad del amor?

“Superconsciente y me estoy divirtiendo más que nunca”.

- ¿Qué buscas hoy en día en un hombre?

“Todo lo que debe tener un hombre, lo encontré en Juan Rafael”.

- ¿Te refieres al temple, al mando y a la profundidad que exige el buen toreo?

“Eso hace parte fundamental de la faena...”.

- ¿Cuántas orejas han cortado en estos cinco años de amores?

“Yo digo más bien cuántas veces me habrá soplado la oreja en estos cinco años”.

- ¿Alguna vez lo has mandado a los corrales?

“Nunca. Juan Rafael es un hombre sobrado de casta”.

- ¿Y él a ti?

“Jamás. Él sabe lo que tiene en casa. Como dicen los argentinos... ¡Un lomazo!”.

- ¿Definitivamente el amor embellece, Ruddy?

“Por favor, es la mejor vitamina para la salud y la belleza. Cuando uno está enamorado es como si recibieras una inyección de energía, de pura vida. Y por supuesto, quema muchas calorías”.

- ¿Cómo es el romance entre un caballero en plaza y una Dulcinea de tu talla?

“Es como para escribir una segunda parte de ‘El Quijote’”.

- ¿Y quién hace ahí de Sancho Panza?

“Moisés, el hombre de confianza de Juan Rafael”.

- Bueno, niña, ¿ya para cuándo vamos a comer bizcocho de casorio?, porque la boda ha estado varias veces aplazada...

“Bueno, ya nos hemos comido varios bizcochitos”.

- Y la torta grande, ¿para cuándo?

“Pasa a la siguiente pregunta”.

- ¿Cómo la has pasado en Bogotá en estos tres años de estadía?

“Superbien, definitivamente Colombia es mi segundo hogar, sin olvidar mi tierra amada, Venezuela”.

- ¿Hay algo a lo que no te hayas podido acostumbrar?

“Nada. Yo me acostumbro fácilmente a todo”.

- ¿Al frío también?

“No tengo problema, porque el mejor calor lo encuentro en los brazos de Juan Rafael”.

- ¿Qué significa para ti tu debut teatral en Colombia?

“Un compromiso grande, una excelente experiencia, lo que quiero es divertirme”.

- ¿Qué tal la conexión con Marcelo Dos Santos y Ernesto Calzadilla?

“La pasamos como si fuéramos tres amigos hombres. Como si yo fuera el ‘parche’ de ellos, y eso ha sido algo maravilloso para mí. Somos muy buenos compañeros”.

- ¿Y la experiencia de ser dirigida por Jorge Cao?

“Excelente, es un maestro. Yo creo que todo estamos como esponjas: escuchándolo, aprendiendo y sacando el mejor provecho de su sapiencia y experiencia”.

- ¿Es cierto que haces un desnudo en escena?

“¡No!, ya quisiera..., pero sí salgo algo ligerita de ropas”.

- ¿Cómo haces para conservar un cuerpo tan espectacular?

“Pasear el perro todos los días y montar en bicicleta”.

- ¿Qué se le puede pasar por la cabeza a una mujer como tú cuando amanece sin su marido al lado?

“Me lo pienso, me lo sueño y me lo imagino”.

- ¿Qué tienes preparado para esta semana de pasión?

“Mucha carne, pero de pescado”.

- ¿Hasta chuparse las espinas?

“Todo, todito, todo”.

/ElEspacio.com.co